Justicia III
Por Cipriano Miraflores
Ayer, el colonizador INPI, apoyado por la Presidencia de la Suprema Corte, inició otro proceso de simulación y de engaño hacia los pueblos precoloniales.
Pero da gusto descubrir que hermanas y hermanos no se tragaron la píldora, han solicitado, por el contrario, un tiempo para reflexionar con amplitud y profundidad la cuestión.
La Cuestión de los Pueblos se debe asumir con mucha responsabilidad, prudencia, seriedad, con buen método y proceso claro.
Hemos sostenido que como Pueblos históricos, civilizaciones y con otra perspectiva de mundo, además de su papel jugado en la construcción de nuestro país, puesto que en las tres Revoluciones vividas por México, hemos dado nuestras vidas y sangre,
ha llegado la hora de constituir un México sin nosotros.
La reflexión sobre nuestra existencia y sobre nuestras reglas de vida como pueblos, debe partir de una profunda y amplia reflexión por cada Pueblo.
No se vale, que se aproveche de nuestra situación colonial y que sobre ella misma, se nos imponga una reglamentación del Estado, institución que se nos ha impuesto durante más de 200 años.
El colono pretende reforzar las normas de su colonialidad sobre los pueblos, sobre un ser político inexistente. O lo más grosero, sobre la construcción de sus instituciones creadas para preservar el colonialismo. Tales como reducir a los pueblos a su mínimo, como lo es la comunidad, ser tratados por mediación de una oficina burocrática como el INPI, o ser adheridos , como un problema, a la Carta Constitucional y se nos reconozcan supuestos derechos, como gotas de la benevolencia del Estado y del colono.
Solo pongo un ejemplo de este fenómeno en el Estado de Oaxaca. A alguien, en su benevolencia, se le ocurrió que había que reconocer en la Constitución las lenguas indígenas existentes en el Estado, y se mencionan en un artículo. Esto se celebra como un gran acontecimiento.
El Estado plurilingüe aparece en el escenario. Pero otro más responsable, que en lugar de reconocer a las lenguas, por qué no reconocer a los que lo hablan, así aparece el Estado pluricultural e intercultural de Oaxaca, para orgullo nuestro.
Un paso más, se nos reconocen las formas de nombrar a nuestras autoridades, desde luego, los colonos oaxaqueños se resisten y nos dicen pero solo a nivel municipal y no en todos.
Aquí se ha parado la cosa. En Oaxaca están mochos en sus derechos, muy limitados pues.
Se nos reconoce pero bajo las reglas del municipio Español.
Doña Claudia Sheinbaum, ya que anda desconociendo hechos coloniales, desconozca al municipio Español y permítanos autogobernarnos bajo nuestras propias instituciones como Pueblos.
Instituir, bajo la lógica de un Nuevo Federalismo, el gobierno de los Binnizá, por ejemplo, con capital en Mitla, con nuestro territorio que abarca la Sierra Juárez, la Sierra Sur, los Valles Centrales y el Istmo de Tehuantepec, vivir con nuestras normas y valores, con nuestros representantes en el Estado oaxaqueño y en el Estado Nacional.
Le juro que seguiremos siendo tan Mexicanos, como siempre.
Le parece mucho? Es solo de justicia.
Pero no juegue con nuestra cabeza.
Así las cosas, en vía de mientras sea usted rabiosamente feliz, si usted nació en territorio Ñuu Savi, es usted mixteco, aunque no sepa Ñuu Savi, solo se requiere su conciencia de ello, cuando haya recuperado esta conciencia del Ser Ñuu Savi, hablará la lengua.
Nha shagsllo bishlle
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