Crónicas Beisboleras 

Por Jaime Palau Ranz

El único campeonato que ha obtenido Guerreros de Oaxaca se consiguió en 1998, fue una historia increíble, era el tercer año de existencia del equipo en la Liga y el primero en el que accedían a la postemporada, todos los refuerzos funcionaron perfectamente, los lanzadores mexicanos tuvieron la mejor temporada de su vida y para redondearlo no hubo lesiones.

Se le dio la oportunidad de debutar como entrenador a Nelson Barrera Romellón, al ser un extraordinario jugador se le permitió realizar las dos funciones, mánager-jugador, de esa manera podía seguir bateando ya que perseguía el récord de más jonrones en la historia, lo que finalmente conseguiría en el 2001, con el campeonato los festejos duraron semanas, la fiesta parecía no acabar.

El “Almirante” Nelson Barrera saboreó las mieles del triunfo y oyó el canto de las sirenas al ser nombrado mánager honorario del equipo de la Zona Sur para el Juego de Estrellas de 1999 que se jugaría en casa de los Guerreros, desafortunadamente, todo esto le ocasionó mareo y pérdida de piso, quiso volar solo sin ayuda ni asesoría.

Ya he comentado que Roberto Castellón Yuen hizo una extraordinaria labor al darle seguimiento muy cercano a su trabajo en 1998 y Nelson a su vez tuvo el gran acierto de dejarse ayudar, solo que al siguiente año descuidó muchos aspectos, aun era timonel novato y no consideró que debía dejarse ayudar, salieron del roster del equipo muchos jugadores fundamentales en la obtención del campeonato.

Ya no regresaron los extranjeros Darío Pérez (QEPD), Clyde Pough y Scott Lydy así como el excelente lanzador mexicano Marino Cota, se lesionó el cerrador de lujo Sixto Baez (QEPD) justo al inicio de la temporada y el nuevo refuerzo que estaba reventando la Liga con su bate Sherman Obando, fue contratado antes de media temporada por el beisbol de Japón.

Roberto poco a poco fue perdiendo la paciencia, veía como se desmoronaba el equipo sin poder ayudar de fondo ni ser escuchado, la gran debacle de los Guerreros de 1999 era inevitable, empezó a cundir el pánico, las cosas no caminaban, entraron todos los peloteros en un slump, las derrotas se acumulaban llegando a perder más de 10 juegos en línea.

Llegaron las lesiones, empezó Homar Rojas receptor titular, inmediatamente el segundo cátcher, hubo que ubicar en esa posición al recién llegado a sustituir a Obando, el Puertorriqueño Héctor Villanueva Balasquide, tremendo toletero conocido como “el Porky”, es uno de los cuatro bateadores en la historia del beisbol de Puerto Rico en haber ganado la triple corona de bateo en 1991.

Héctor había sido un buen receptor que ya había visto pasar sus mejores años, por su corpulencia y fuera de forma, se le utilizaba como primera base o bateador designado, en una serie en Córdoba, Veracruz, en el parque Beisborama también conocido como el “Canibal Park”, por las broncas históricas que habían ocurrido ahí entre los aficionados cafeteros contra los Diablos Rojos del México.

El cuarto bate de los cafeteros, el dominicano Julián Yan, roza la pelota con el bate y sale despedida hacia atrás a ras del piso, pasa en medio de las piernas del receptor “Porky” Villanueva y se estrella en su mano derecha lesionándola, la tenía escondida supuestamente para protegerla, era el colmo, ya no había más receptores y tendría Nelson que improvisar y acelerar el regreso de Homar para el día siguiente.

Por supuesto se perdió ese juego, bajamos Roberto y yo a los vestidores justo a tiempo para escuchar al entrenador decirles a todos sus jugadores, “no quiero a nadie antes de las 2 de la mañana en sus cuartos, esta suerte debemos cambiarla de alguna forma”, en lugar de decir, mañana los quiero a las 9 de la mañana entrenando y doble sesión para cambiar las cosas y no confiar en la suerte con los peloteros desvelados.

Esa noche cenando, el presidente del equipo Vicente Pérez Avellá Villa le informa al gerente deportivo Roberto Castellón que estaba apalabrada la contratación de un nuevo entrenador, le mencionó a Jesús “guapetón” Sommers, quien finalmente llegó al cargo hasta el 2012, en ese momento caen en cuenta que el cercano Juego de Estrellas se jugaría en casa y no era posible que el mánager del Sur no tuviera equipo.

No había otra que aguantar y dar por perdida la temporada, Roberto solicitó salir del club y Diablos Rojos no se lo pensó dos veces, de inmediato lo contrataron como director deportivo, la labor que realizaba era formidable para un equipo, cualquier dueño descansa sabiendo que tiene un caballo de batalla como él al frente, que resuelve desde la visoría, contrataciones de los prospectos jóvenes.

También supervisaba la buena marcha de las academias a través de excelentes jugadores ya retirados, el trato con jugadores del primer equipo para que estén contentos y rindan al máximo, viáticos, hoteles, instructores, prensa y cualquier tema necesario para la buena marcha de un conjunto.

Nelson aprendió en el camino de los errores, siguió al frente de los Guerreros en el año 2000 consiguiendo calificar a los play offs, la temporada 2001 la inició también como entrenador guerrero, la presión por romper el récord de jonrones y un tremendo bolazo que le rompió unas costillas lo desconcentraba enormemente.

Poco después de implantar la nueva marca de estacazos superando al “Superman de Chihuahua” Héctor Espino, dejó el cargo de mánager, por desgracia murió al año siguiente en un accidente casero, descanse en paz.

Si desea contactarme favor de escribir a jaime.graficatotal@gmail.com

Facebook: Jaime Rafael Palau Ranz

Seguiré comentando la próxima semana.


Descubre más desde CLAMORSOCIAL.COM

Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.

RELATED ARTICLES

Deja un comentario

- Advertisment -

Most Popular

Recent Comments