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5 de noviembre de 2026
A partir de los resultados de las elecciones intermedias en Estados Unidos (EUA) se abre un periodo intenso en el que nuestro país debe buscar que el T-MEC y otros temas de nuestra agenda avancen al vincularse a los nuevos gobiernos demócratas.
Juan Carlos Barrón Pastor, director del Centro de Investigaciones sobre América del Norte (CISAN) de la UNAM, aseguró lo anterior y consideró en entrevista:
El mensaje es claro en favor del T-MEC. Hablamos de que los cuatro estados fronterizos -que tienen importancia comercial con México- movieron su voto hacia los demócratas, precisamente como un respaldo a que no se quieren políticas arancelarias. Esto puede usarse, desde la política exterior mexicana, para fortalecer el acuerdo y su continuidad.
Asimismo, el también doctor en Filosofía del Desarrollo Internacional externó que el desenlace de la contienda electoral es un severo voto de castigo al presidente Donald Trump, principalmente de los jóvenes; que candidatos demócratas hayan ganado los cuatro estados fronterizos muestra el rechazo a su política migratoria y un respaldo al Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá.
Resaltó que las elecciones marcan un momento interesante del voto latino, pues mientras en anteriores comicios este grupo estuvo disperso, ahora dio una lección contundente.
Es importante que en Texas, Gina Hinojosa -de origen mexicano- haga historia como la primera gobernadora mujer, al igual que el triunfo en California de Xavier Becerra -de origen latino- permite que los latinos estén de regreso, expresó.
Barrón Pastor subrayó que, en general, el Partido Demócrata ganó con una diversidad de candidatos tanto por sus identidades como por sus ideologías políticas.
Se refirió a los triunfos de candidatas que hacen que los grupos tratados como minorías tengan mejor representación en las cámaras y en otros cargos, como el caso de la candidata afrodescendiente triunfadora a la gubernatura de Georgia, Keisha Lance Bottoms, y de Deb Haaland, quien será la primera mujer indígena que gobernará un estado, Nuevo México.
De igual forma, expuso que los votantes decidieron a partir de factores como la inflación, la guerra en Irán, la violencia que se generó en la ruptura del orden legal con acciones del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas -ICE, por sus siglas en inglés- y que son promesas incumplidas.
“Trump convirtió esta elección en una elección acerca de sí mismo y con ello se arriesgó a cargar con el costo político que eso implica”, manifestó el experto.
A decir del universitario, hay que estar atento a qué tan agresiva será la política de Trump; qué pasará con sus diferentes propuestas en proceso y que, seguramente, los demócratas no van a votar a favor, como son el presupuesto para Israel, es decir, las guerras en el exterior.
También debe observarse cómo procesan los republicanos esta derrota. Consideró que seguramente se preguntarán qué tan cerca o tan lejos quieren estar de Donald Trump en las siguientes elecciones.
Es probable esperar un juego sucio por parte de quienes todavía, en este momento, tienen capacidad para votar. De aquí al 11 de diciembre los republicanos podrían “votar a la mala” muchas cosas. Se apreciaría un liderazgo con temple, pero en este momento no lo hay. No hay manera de decir claramente cómo se conducirá Trump, porque ha mostrado ser impredecible, añadió Barrón Pastor.
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FUENTE DE LA INFORMACIÓN: https://www.dgcs.unam.mx/boletin/bdboletin/2026_672.html
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