La transición energética se tendrá que desarrollar a lo largo de este siglo, incluso como una estrategia de sobrevivencia para nuestra especie, expresó el rector Leonardo Lomelí Vanegas.
“Confiamos en que habrá no solo de continuar, sino de profundizarse; en ese sentido, formar a las y los profesionistas que el país necesita para impulsar dicho proceso, es una apuesta de futuro de la Universidad Nacional y estaremos comprometidos con ella”, puntualizó.
En ocasión de la celebración por el 40 aniversario de la UNAM en Temixco, Morelos, el rector puso en operación y develó la placa del Edificio de Docencia del Instituto de Energías Renovables (IER), espacio con el que se renueva el compromiso de esta casa de estudios con la formación de profesionales en el área y con la enseñanza de excelencia.
En su mensaje, Lomelí Vanegas expuso que con este acto pagamos una deuda largamente acumulada de la Universidad con el Instituto, porque la construcción del edificio comenzó hace tiempo. Hemos llegado a la posibilidad de comenzar a utilizarlo, refirió.
El nuevo espacio tiene múltiples ventajas: está estratégicamente dedicado a la docencia e incorpora mucho del saber desarrollado durante cuatro décadas en esta entidad universitaria, dijo el rector y agregó que hay una demanda creciente de alumnos que quieren estudiar energías renovables en los distintos niveles y, de manera destacada, en la licenciatura.
Acompañado por la coordinadora de la Investigación Científica, María Soledad Funes Argüello, personal académico, alumnas y alumnos, así como trabajadoras y trabajadores del IER, el rector recorrió las aulas y laboratorios de la edificación.
Transformación inevitable
Al dar la bienvenida, Miguel Robles Pérez, director del IER, manifestó que en 40 años esa entidad ha cambiado: la comunidad, las instalaciones y la población estudiantil (al principio sobre todo de posgrado), crecieron, y la investigación científica maduró. La Licenciatura de Ingeniería en Energías Renovables (LIER) tiene 15 generaciones y hoy “echamos a andar la más reciente de sus transformaciones”.
En ella, la madurez juega un papel central. Los académicos fundadores están aquí y siguen formando a las nuevas generaciones. Hace cuatro décadas la lucha era por convencer que las energías renovables podían hacer algo por el planeta; hoy hemos visto muchas realizaciones, pero también amenazas, mencionó.
El actual, externó, es el momento para redoblar esfuerzos para que lo que se ha aprendido no se pierda, y trascienda a nuestro país y comunidades. La influencia del Instituto se observa en el ámbito de la energía, y cada vez más claramente: “vemos a nuestros egresados trabajando en compañías multinacionales o fundando pequeñas empresas de energía, interviniendo en políticas públicas y ocupando altos niveles de gobierno”.
La transición energética es una transformación inevitable; la estamos viviendo hoy, cuando hace cuatro décadas era una expectativa. Este edificio es una marca de ese cambio, acotó Robles Pérez.
Arquitectura única
Cabe destacar que el Edificio de Docencia abre sus puertas para recibir al mayor número de estudiantes en la LIER, licenciatura que se imparte en esa entidad morelense a partir de agosto de 2011.
Cuenta con una arquitectura única al incorporar diferentes estrategias de diseño bioclimático que permiten alcanzar el confort térmico y lumínico minimizando el consumo energético. El Edificio alberga las oficinas de la Coordinación de la LIER, la Unidad de Evaluación Educativa y Formación Integral, una sala de juntas, otra de profesorado, un aula de cómputo, una sala de trabajo, un espacio de impresión 3D, laboratorios y cuatro aulas con capacidad para 40 estudiantes.
—oOo—
FUENTE DE LA INFORMACIÓN: https://www.dgcs.unam.mx/boletin/bdboletin/2026_086.html
Descubre más desde CLAMORSOCIAL.COM
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.
