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Por Cipriano Miraflores
El odio en política o para ser exactos, en los juegos y redes del Poder, se usa para unir a un grupo, partido, clase o parte de un pueblo, para tener a alguien a quien odiar.
Este método ha sido muy efectivo, durante la historia de los regímenes políticos, para unificar sentimientos en contra de otro contrincante que se le considera enemigo. Por ejemplo, Hitler para ganar las elecciones, le dijo al pueblo alemán, que los judíos eran los culpables de la mala situación del país.
Durante mucho tiempo se ha considerado a Estados Unidos como culpables de todos los males, por eso se les dice gringo, que significa; verde, vete.
O los enemigos de la humanidad son la burguesía o el cochino capitalismo, o son los comunistas, los rojos.
En nuestra historia, ha sido constante este método, liberales contra conservadores, federalistas contra centralistas, revolucionarios contra anti revolucionarios. El más efectivo es el que tiene que ver con la raza, condición social. Por ejemplo, pobres contra ricos.
El odio es un instrumento de los gobernantes para obtener, conservar o aumentar su poder.
Cabecita de Algodón ha sido muy efectivo usando este método. Para él son enemigos del pueblo y por tanto, habría que odiar: a los fifis, al PRIAN, a la mafia del poder, a los conservadores, a los traidores de la patria.
Habría que reconocer que ha sido muy efectivo para conservar el poder, usando este método, ha logrado dividir al país.
Sin embargo, el odio contra Morena está aumentando por su mal gobierno y por sus mentiras.
No hay nada que duela tanto, en la vida, que la mentira. Pues así las cosas, en vía de mientras sea usted rabiosamente feliz, logre usted paz interior que es lo más importante para ser feliz.